La argentinidad al palo??

El viernes pasado tuve la oportunidad de ver y  “masajear la retina” (como diría uno de mis profesores) con el film  de Esteban Sapir “La antena” y “carancho” de Pablo Trapero, en el salón del Ministerio de Bienestar Social.

Ya que desde el 2009, en nuestra ciudad se lleva a cabo en el mes de Octubre, el programa  “24hs de Cine Nacional”; apoyado y subsidiado por la Universidad Nacional de Jujuy en conjunto con la Fundación Séptimo Arte.

Se trata de un ciclo en el que se presentan historias (largometrajes) producidas y dirigidas por  artistas nacionales. Este se presenta los jueves y viernes desde las 19 hs en la sala de cine auditórium en el Ministerio de Bienestar Social (Independencia esq. Italia- para quién le interese).

Ahora, al margen de mis apreciaciones personales sobre ambos films; mi cuestionamiento pasa por un hecho que llamo mi atención: La poca concurrencia de jóvenes y de público en general en la sala.

Reconozco que muchas veces que uno toca la temática del cine argentino, la mayoría responde que no les gusta el cine de nuestro país. Sin embargo con el abismal salto que está dando el séptimo arte en las salas de nuestro país ,con películas taquilleras como “El secreto de sus Ojos “y “Carancho” hace poco, la mentalidad del argentino que consume cine debería comenzar a  mirar un poco mas allá de las grandes pantallas.

En Jujuy el cine y muchos contenidos audiovisuales han sido elementos poco apreciados, que desde no hace mucho han comenzado a tener mayor importancia gracias al valor y difusión que le están brindando Instituciones de mayor jerarquía como la Universidad.

Después de todo… la cultura ahora está de moda. Y con esta frase no quiero decir que esto sea malo, solo que como “nueva moda” se impone nuevamente en los ojos de algunos interesados. El problema es que solo son ALGUNOS POCOS.

Aunque comienza a renacer el interés por el contenido audiovisual, las salas nunca se llenan. Y los cines de nuestra ciudad continúan proyectando películas con salas casi vacías;  y los festivales de cine  de excelente nivel, no superan las 60 personas.


Actualmente sobresale (por lo menos en la provincia) el concepto de lo “malo” que es el cine argentino; pero es que ver una película  de Olmedo no es conocer de producción argentina. Constantemente escucho en bocas ajenas el poco interés por el reflejo audiovisual de la cultura, de una visión, de un país, de situaciones cotidianas narradas con una estética diferente.

De hecho desde mi humilde opinión considero que aún falta mucho trabajo de difusión MASIVA para retrotraer esta mirada y lograr que los nuevos espectadores logren ver más allá de la pantalla blanca, más allá de la narración para comprender la dramaturgia.

Aunque la apertura a la difusión masiva del cine no nos llevará a apreciarlo íntegramente, permitirá que sea conocido en esos rincones de la Argentina que no pueden salir de la mirada “comercial”.

El cine argentino es una realidad que solo algunos eligen conocer, por ello darle la oportunidad a nuevos “espectadores”, permitirá cambiar esta visión tan quedada sobre la producción audiovisual de nuestro país.

Después de todo estoy segura que la gran mayoría que asegura que no le gusta el cine argentino, es porque realmente no lo ha visto.





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Todos los habitantes de la Provincia y más aún quienes vienen del interior, conocemos  la constante problemática de los carritos y/o ferias en la terminal.

Lugar por el que transitan diariamente cientos de personas entre jujeños y turistas, la terminal y sus alrededores, no son exactamente la mejor “primera impresión” que deja nuestra ciudad.Convirtiéndose de noche en la “boca del lobo”; los robos, suciedad y bares clandestinos que albergan a gente alcoholizada son moneda corriente en este rincón de nuestra ciudad. Lo cual hace de la terminal un lugar poco propicio para circular durante la noche.

Desde hace un par de años  la municipalidad en conjunto con los comerciantes habilitados de la zona han intentado llegar a una solución a través de proyectos, para que se mejoren las condiciones o simplemente se los desplace a lugares habilitados por el municipio. En un momento se hablo de la construcción de una nueva feria, pero con la excusa de que alejándose de allí no obtendrían las mismas ganancias, el proyecto no se concretó
.
Siendo su respuesta un rotundo: NO, los encargados de tomar estas medidas no han podido más que  presentar órdenes judiciales, que solo logran alejarlos de allí por un tiempo o concluyen en cortes de calle. Y  es así que a las semanas, nuevamente la terminal se encuentra inundada de carros que desprestigian una imagen e inundan de basura y olores los alrededores de la terminal.

Y es entonces que a partir de este problemática, se plantean dos posiciones que  reflejan verdades contrapuestas.

En primer lugar,  se encuentran quienes reclaman por lo que generan el grupo de feriantes que se instalaron en la terminal. Atentando no solo contra las ventas de quienes pagan alquiler e impuestos en locales habilitados y convirtiéndose así en una competencia desleal, si no también contra la seguridad, higiene  y estética de la ciudad.

Pero también están, quienes consideran loable el hecho de que estas personas a pesar de las limitaciones, decidan ir a trabajar y ganarse su dinero con esfuerzo. Y defienden, como una verdad que el hecho de trasladarlos dificulta y repercute en sus ganancias. Después de todo “el trabajo dignifica”.

Pero entonces estamos en el dilema que podría resumirse en: Ley para algunos vs Ley para todos.

Siendo este el principal eje en la discusión, considero que la respuesta es mas que clara. Todos tenemos derechos pero…y los deberes!?.

Yo me pregunto…que harían ellos si yo instalara una carpa en el patio de su casa sin pagar, utilizando sus cosas y ensuciando esperando a que ellos limpien?
…¿Que tal sien vez de pintarlaslas arreglamos?..
Una nueva edición de la fiesta  Nacional de los Estudiantes se festejó este año en la Provincia de Jujuy. Con todo lo que eso conlleva pintada, carruajes, elecciones reinas, espectáculos de nivel nacional, escenarios “extranjeros”, canales de televisión que salvan su programación gracias a los desfiles y cientos de carritos que “adornan” la  Avda. Córdoba.

Sin embargo, a pesar de tener  la responsabilidad de llevar a cabo en nuestras calles una fiesta de este nivel, no  estamos a la altura de una ciudad “moderna” que arregle sus avenidas para sobrellevar el transito día a día.

Grietas y desnivel son las más comunes,  en una de las avenidas mas transitadas en la provincia. Todos lo padecemos, todos lo podemos ver, pero pocos hacemos algo al respecto.

Mientras el gobierno provincial extiende peatonales en el centro, los barrios periféricos y   zonas periféricas del centro son descuidadas. Sin asfalto, ni seguridad que brinden a los ciudadanos  servicios y/o comodidades básicas para vivir. La ciudad esta llena de proyectos que nunca llegan a concluirse.

Pero, aunque se podrían extender reclamos a lo largo y lo ancho de la provincia, la idea de la nota es centrarse en las periferias del microcentro. Y específicamente la Avda. Córdoba.

Siendo parte de la historia, la Avenida es participe de todos los desfiles que se organizan en la ciudad. Desde las históricas fechas patrias hasta la Fiesta Nacional de los estudiantes. Donde los estudiantes hacen desfilar sus carrozas y carruajes al estilo de los carnavales. Por ello la bienvenida a la primavera convoca a miles de turistas y ciudadanos jujeños a compartir ese momento con los estudiantes. Y a pesar de tremenda convocatoria y diversos momentos que se festejen por esta calle, esta se encuentra en deplorables condiciones.

Con grietas, desniveles, pozos y un semáforo en toda su extensión, que luego de las 12 deja de funcionar, la “callecita” deja de ser segura. Picadas, colectivos en malas condiciones y peatones poco informados sobre educación vial, son de los peligros más conocidos que multiplican la falta de condiciones sobre la Avda.
Pero nadie se preocupa por ella, más que en esta época. Momento en el que se realiza la famosa “pintada”. Estudiantes y todo aquel que quiera anotarse, puede dibujar sobre la Avda. algunos trazos que reflejen una temática primaveral.

Y es entonces que la vieja Avda. Córdoba queda reducida a un trozo de lienzo donde quien lo desee pueda dibujar, sin ser tomada en cuenta por los verdaderos problemas que carga encima; entre lo cuales no creo que sea el principal su pálido color gris.

Por eso retomo esta idea, y si en ves de pintarlas las arreglamos!?
                                                 


UniBerSitarioos!!

En la República Argentina existen 40 universidades nacionales y 44 privadas. Todas certificadas por el Estado Argentino. Estas instituciones, al igual que las escuelas y colegios se encargan de asegurar la educación, en algunos casos gratuita, a toda la población que habite suelo argentino.

Ahora ¿la garantiza de forma provechosa?

Hace un tiempo conversando con un conocido que esta a punto de recibirse en la universidad, de una carrera de grado; me comentaba que estando a pasos del título, todavía desaprueba exámenes por tener errores (u horrores) de ortografía. Y como si fuera poco, me comentó la situación con aires de orgullo, echándole la culpa al “sistema y la educación”

La universidad en la Argentina, creada para producir profesionales capacitados para desenvolverse de forma eficiente en la sociedad; hoy no es mas que parte del mercado, que genera productos de nivel mediocre. Su nuevo objetivo, es mantenernos así.

Este nuevo mercado para políticos y empresarios, al que se le destina un presupuesto anual por parte de la Nacion, y que aún asi no es acorde con las novedosas necesidades, obliga a miles de alumnos a conformarse con enseñanzas y elementos básicos.

Grandes porciones de este presupuesto, se reparten en la punta de la pirámide jerárquica, en la cual se maneja con suma prioridad conceptos relativos al mercado antes que de educación.

Donde quedó la preocupación por la educación? Se la llevó Menem? el neoliberalismo? Margaret Thatcher?

Intentemos comprender y justificar desde la lógica del mercado:
Si educamos, producimos y si producimos, obtenemos ganancias. Pero si no educamos, no producimos, y si no producimos solo unos pocos ganan. Los pocos que manejan el sistema. En la lógica capitalista, este mercado sirve no?


Creo que el primer paso es poder reconocer la manipulación que vivimos día a día, en todos los sentidos, Para de esa manera poder salir de ella y “ganarle” de cierta forma al sistema

Saber, querer, poder, creer y hacer desde ayer son palabras que pertenecen a cada uno. Y por lo menos, en este país no dependen del Ministerio de Educación.

No intentan enseñarnos a ser emprendedores, porque no les conviene. No quieren que creamos en nosotros, porque entonces lo vamos a lograr.
Solo cumplen de forma básica, su misión: otorgar educación de la forma más primitiva que existe.


Es por ello, que a pesar de esta “crisis” en la educación que vivimos día a día, todavía se encuentra en nuestras manos la posibilidad de hacer frente a la situación. Echarle la culpa al sistema seria razonable, pero esperar a que haga algo por nosotros NO! Porque ellos poseen gran parte de la culpa, pero sin embargo vamos a esperar a que se hagan cargo, y nos den la mano luego de empujarnos ?

Ya estamos por largar el blog de opinion!

En los días próximo estaremos publicando las primeras notas de nuestro blog!!!
Los espero!